miércoles, 28 de octubre de 2009

Cactus / Gustavo Cerati


  Cactus mano- Antigal en Humahuca.
Foto: Alexis Comamala


Un cactus suaviza mis yemas con su piel
Tiene cien años, sólo florece una vez
En tu nombre...
En tu nombre...

Tiene un veneno más amargo que la hiel
Con sólo invocarte voy a convertirlo en miel
En tu nombre...
En tu nombre...

Cuando te busco no hay sitio donde no estés.

Y los médanos, serán témpanos
En el vértigo de la eternidad
Y los pájaros serán árboles
En lo idéntico de la soledad.

En tu nombre...
En tu nombre...

Gustavo Cerati (Buenos Aires, 1959)

de Fuerza natural, 2009.






martes, 20 de octubre de 2009

Fotografía de mi padre en su vigésimo segundo aniversario / Raymond Carver



Octubre. En esta cocina húmeda y tan poco acogedora
examino el desconcertado rostro de mi padre cuando era jóven.
Sonríe tímidamente, sujeta con una mano el cordón
de una perca* dorada y en la otra
una botella de cerveza Carlsbad.
En vaqueros y con una camisa de algodón, se apoya
contra el guardabarros delantero de un Ford de 1934.
Le gustaría aparentar fuerza y decisión para la posteridad,
con su viejo sombrero inclinado sobre la oreja.
Toda su vida mi padre quiso ser un tipo seguro.
Pero los ojos le delatan, y las manos,
al mostrar blandamente el cordón de la perca
y la botella de cerveza. Padre, te quiero,
pero ¿cómo puedo darte las gracias, yo, que tampoco sé coger una botella,
y que ni siquiera conozco los sitios donde se pesca?

-->
Raymond  Carver (
-->Clatskanie, Oregón, 1938 - -->Port Angeles, Washington, 1988)

Traducción de Jaime Priede
-->
Del libro Todos nosotros (Poesía reunida), Bartleby, 2006.

* Perca:
-->(Del port. perca). f. Pez teleósteo fluvial, del suborden de los Acantopterigios, que llega a tener seis decímetros de largo, de cuerpo oblongo, cubierto de escamas duras y ásperas, verdoso en el lomo, plateado en el vientre y dorado, con seis o siete fajas negruzcas en los costados. Es de carne comestible y delicada. (Fuente Dicc. de la real academia española)

lunes, 19 de octubre de 2009

Fragmento Cartas del noviazgo / Soren Kierkegaard

"Cuánto favorece a un rostro una mirada expresiva, cuánto encanto posee la mirada que capta cada signo. Es como si uno leyera con los ojos lo que el otro escribe con los párpados. Sin embargo la vista tiene sus límites y la escritura de las pupilas no se puede leer a la distancia, sólo se la comprende de cerca."

Soren Kierkegaard (Copenhague, Dinamarca, 1813- Copenhague, Dinamarca, 1855)

Fragmento Cartas del noviazgo. Traducción del francés de Carlos Correas.
Editorial Siglo Veinte, Buenos Aires, 1979.

domingo, 11 de octubre de 2009

Pedradas con mi patria / Roberto Jorge Santoro


I


en esta tierra grande
de tanto golpe grande
de tanto odio grande
de tanta basura
de tanta locura
en esta tierra grande


en esta tierra llena
de tanta entrega llena
de tanto lema llena
de tanto escarnio
de tanto daño
en esta tierra llena


en esta tierra herida
de tanta culpa herida
de tanta sombra herida
de tanta astucia
de tanta angustia
en esta tierra herida


en esta tierra sola
de tanto molde sola
de tanta sangre sola
de tanta estrofa
de tanta mofa
en esta tierra sola


en esta tierra rota
de tanto grito rota
de tanto rito rota
de tanta bota
de tanto idiota
en esta tierra rota


III


hablando con honradez
humanamente hablando
algo anda mal
tranvía de mi corazón parado en la mitad del pecho


es preciso investigar
dar en el clavo
martillo poesía
proceder con primaveras


es preciso desabrochar la mano
desnudarla en la calle
entrar derribando la puerta de los hombres
segundo piso a la izquierda
expediente número ternura


llamado urgente
arrinconar la muerte con un beso
y no despertar sospechas
un asunto muy serio se subió a mi ventana


VI


mi patria está viva cuando escribo
se sale por el lápiz
invade mi camisa
muchacha
inventemos el amor con lo que queda
es necesario buscar
no perder tiempo


mi patria tiene forma de poema
hay que llevarla crucificada al hueso
ayudarla a salir
amarla y desamarla


entonces algo pasa
se cortó el hilo de repente
mi patria es joven como yo
tiene sus dudas


IX


los generales con los testículos plastificados
y los empleados copulando adentro de un cesto de papeles
y la gente que llora cuando se muere un arzobispo
y las mujeres desnudas arriba de los colectivos
y los estudiantes sietemesinos
y los políticos con diarreas de verano
y los funcionarios que no tienen calzoncillos
y los economistas fabricantes de inodoros
y los leprosos amantes de los secretarios
y los burócratas con derrames infecciosos
y los futbolistas atropellando con sus coches a los jubilados
y los presidentes comprando materia fecal en los remates


esto han hecho de ti
por eso yo arrojo mis pedradas


Roberto Jorge Santoro


de Obra poética completa 1959 – 1977
Ediciones Razón y Revolución, 2009
 

martes, 22 de septiembre de 2009

Un Kierkegaardeano / Nicolás Jozami


Pintura sobre oleo:
Soren Kierkegaard en el salón de café de su casa.
Christian Olavius, 1843.

Se encuentran en una esquina y se sientan en el cordón de la vereda a charlar hasta que un auto los vuelve a poner de pie. De repente, un fuerte movimiento sacude todo. El temblor dura, se hace eterno. La gente desespera y corre. Uno de los dos se guarece bajo un tinglado y se acuesta en el suelo. El otro queda parado en el exacto lugar donde habían comenzado a hablar. Vuelve la quietud repentinamente. El que estaba recostado se acerca al otro y lo interpela con sorpresa -¿no te asustaste?- El otro le contesta mirando al asfalto: -Mi alma vive en ese estado para poder escucharlo a Él.

Nicolás Jozami

martes, 15 de septiembre de 2009

Evo Morales



Moktezuma se rinde a Hernan Cortés.
Museo de América (Madrid)




"Cuando los españoles y los europeos llegaban a América, nuestros abuelos nunca dijeron que eran ilegales", recordó en Madrid el presidente
boliviano, Evo Morales.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Sandías / Alexis Comamala


Frida Kahlo. Viva la vida, 1954.

I
recuerdo las tardes de calor insaciable
llega un camión de Chajarí
con mundos verdes veteados
el tío de un amigo baja una a una
las sandías del Litoral
entre Cristian, Elvio y yo
nos llevamos tres o cuatro cada uno
no recuerdo que nos cobren esta felicidad
éste es otro mundo
universos rojos adentro
así debe ser la superficie de Marte
por fuera del mundo nuestra infancia

II
debajo siempre debajo
allí debajo de las camas de mis abuelos
en Piquillín
amanecían las dormilonas
eran trece o catorce según la época del verano
cada una paciente esperaba su turno -me decía mi madre-
ésta es la única manera de conservarlas frescas
aquí en el campo
donde tarde llegó ese invento del frío,
ya que no se conocía allí, la luz eléctrica
fresquitas
esas guachas, amanecían entonces listas para despanzurrarlas
entonces el sol que pega fuerte
obligaba a partir sandías y esperar apoltronados que llegara el ocaso
entre los cinco hermanos, mi abuela la Fina y el tío Venido
recorrían los senderos de la mesa
la misa terminaba con siete triángulos
equidistantes e iguales uno del otro
la siesta eran miles de semillas desfilando de sus bocas hacia los platos
habrá que esperar otro día para rezarle a dios por un nuevo mundo rojo

III
es tarde
llego a mi lugar de encierro
celebro la misa
saco media de la heladera
recuerdo a mi madre
mi infancia
la puerta de mi mente abierta
para entrar otra vez en ensoñación
saco el cuchillo
lo clavo en un centro
abro
empujo
insisto
la corto en cuartos como si alguien me acompañara
voy comiendo
las devoro
como si así pudiera borrar los recuerdos que me traen a esta realidad
termina el rito
la sed de vivir ha sido calmada por horas

IV
hay una cuarta sandía que nadie se atreve a comer
me asalta por las noches
está posada sobre la mano izquierda de Marquitos
hombre de cuatro años que vive sin dudar demasiado
yo juego con él
el juega a que es grande y lo es
el fruto rojo
sandía
le trae al niño la tranquilidad de la sed calmada


Alexis Comamala 

El día más parecido. Antologia Pan Comido
Llanto de mudo, Córdoba, 2009.
 

viernes, 11 de septiembre de 2009

Riña de gallos / Jorge Leonidas Escudero

Antonio Berni.
Manifestación
. 1934

Otra vez
por dormido mal anoche amanecí atravesao.
Por eso le dije a un amigo tu poesía
nada que ver con la poesía,
es harina de otra bolsa.
Y como el hombre se molestó
l´endilgué este discurso: ¿Qué ti has créido ah?
tirás la taba al aire y cuando cae culo
vos decís gané.
Además si tu asunto es engañarte hacé
lo que se te más guste,
largá ventosidades por la boca
y escribilas como poema, pero no me vengás
con que son verdades mundiales.

Cierto le pegué rudamente hoy
por las palabras bostezadoras qu´escribe y él
de manera peor me devolvió los palos.
Si mi abuela viviera nos hubiera dicho dejen
de darse picotazos en la cresta,
con su pan se la coman a la poesía.

 

Jorge Leonidas Escudero 


jueves, 20 de agosto de 2009

PALABRA CAZADA AL VUELO / Alfredo Veiravé

Ave cruza - Cementerio en Yavi
Foto: Alexis Comamala




No he sido nunca un cazador de perdices porque la
muerte de
un animal pequeño me sacude como el viento del
campo a los pastos extraños,
pero soy cazador de la palabra en vuelo, lo cual
constituye una estética desdeñada por Valéry entre
otros.
¿De dónde viene esta cetrería sin halcones?
Debe ser, supongo, una fuerza que sale de la propia
voz callada
que comienza a hablar dentro de uno, en cualquier
momento;
el lujo de la bandada que cruza el cielo en una
tarde espectacular, cuando el papel en blanco nos mueve los dedos,
articulados en una mano que golpea las teclas.
Quizá la poesía no esté allí, sino en los entresueños
cuando
despiertos, miramos con los ojos cerrados
una ceniza que se llama tiempo, quizá la mentalidad
del oído que oye murmullos entre los muertos.
Por eso nada habrá cuando me haya caído en la
sombra
ya que todo es instantáneo, súbito,
y los poemas inéditos se han roto para siempre.


Como poeta repentista asumo estas obligaciones y
también esos defectos.
Quede para otra ocasión la posibilidad de que la vejez
dicte en otras personas el murmullo de una flor de
coral
que asoma debajo de las aguas.


Alfredo Veiravé

Historia del arte / Alberto Girri

Mordimos sobre cuanto existe hasta escarnecerlo, hasta la desvergüenza, una provocación a lo desconocido, un esfuerzo a menudo ...