martes, 26 de julio de 2011

Cualquier ventana / Edgar Bayley














Vas a ordenar por fin tu cabeza
hablar claro entender entenderte
vas a tener revelaciones
en tus manos
vas a comprender por fin
en la oscura mañana
la libertad de no esperar
de no culpar ni disculparte
vas a ocupar con el mismo interés
cualquier ventana
harás tuyo por fin cualquier paisaje
la voz que tengas ese día.


Edgar Bayley (Buenos Aires, 1919-1990)

De Obra poética. Corregidor. Buenos Aires, 1976.

jueves, 7 de julio de 2011

Reseña sobre "Una música anterior" de José Di Marco

Reseña sobre "Una música anterior" de José Di Marco, aparecida en el Lince Miope. Link original: https://ellincemiope.wordpress.com/2011/06/07/una-musica-anterior-de-jose-di-marco/



José Di Marco: Una música anterior.
Ediciones Recovecos, 2010. Poesía.

Barco de la desolación

Los poemas de Una música anterior, segundo libro de José Di Marco, nos traen una marea incierta sobre lo que sucede o sobre lo que (nos) sucederá frente al dolor. Este libro inescrutable donde la muerte toma al poeta para decir, donde el dolor juega con el embriagado, donde las palabras se ordenan sopesadas en alcohol y donde las noches cansadas del insomne poeta nos llevan a especular que todo acabará, es un testimonio de belleza del lenguaje.

El alcohol, esa llama doble, impregna las dos primeras partes de este libro (consta de tres partes y un bonus de dos poemas) siendo el poeta un barco ebrio a la deriva de las inclemencias del clima: la pérdida, la memoria, el amor, la tristeza, las heridas, las historias.

Adelantando los poemas nos vemos rodeados por lo sombrío, lo lúgubre y lo ominoso, por un lenguaje que acecha escondido:

El que escribe en el alcohol
escribe oscuridad en lo oscuro,
rastros que la memoria
deja fugándose,
flores secas en un jardín insomne.

La embriaguez del dolor escribe en el poeta la aciaga luz del mañana. Todo se confabula para que su pasado y este presente sean vividos en displacer constante en busca de algo que jamás experimentamos sino sólo a través del lenguaje. Lenguaje es vida. Una especie de bruma líquida vital arrastra a quien escribe como un fuego sin fecha exacta del incendio que se vive:

Palabra que arde y disipa,
en la mesa del que en alcohol
deja que reposen sus bestias nocturnas,
restos de un reino inmemorial, astillas
de una música anterior que se disgrega.

Qué sentido tiene que en diecinueve poemas nos encontremos varias veces con la palabra alcohol y otras cuentas de ese mismo rosario como resaca, ebrio, belfo sediento, sed se bebe, bebido, sin sed,  bebe, emborracharse, haber bebido, mano ebria. El uso de la palabra alcohol y sus variaciones no son un elogio del alcohol, esa llama que da vida y también fuego, sino palabras a babor de una nave que anduvo en la alta mar de la desolación.

José Di Marco, el mismo que navega la conducción junto Pablo Dema de la editorial Cartografías de Río Cuarto (con varios títulos de poesía y narrativa en sus distintas colecciones) y también del grupo ya disuelto Poetas del Aire (que vi en la cripta jesuítica de Córdoba capital hace unos años atrás), ha editado estos poemas para iniciados y comunes no para expertos, es un libro con remembranzas a Arthur Rimbaud: Resaca turbia, agua pesada, / donde el barco del ebrio boya y de allí quizás el legado insomne hacia toda atmósfera de los poemas.


Este libro es un diario íntimo y plural, poemas humanos no sólo de relojería de cotillón. Poemas para ser leídos en el vacío que da hacia una ventana al oeste en un día nublado en cualquier ciudad torva de este país. Quien toca este libro toca al poeta en su destino aciago por momentos; quien estos poemas lee se lee a sí mismo por momentos.

Alexis Comamala

miércoles, 20 de abril de 2011

Venta anticipada CRÍAS NUEVAS de Fernando Bellino


Compañeras y compañeros, amigos en general, estamos próximos a editar un nuevo libro de poemas CRÍAS NUEVAS de Fernando Bellino y estamos vendiendo este bono contribución contra futura entrega del libro a fines de mayo. Estimamos 28 de mayo. Sale $ 25 y si no se convencieron se llevan el primero de esta colección "Musica del Lugar" de Ceferino Lisboa "El día que se conoce" y  "Crías Nuevas" los dos por $ 40. Avisen por esta via u tel Alexis Comamala 0351-156637557 correo alexiscomamala@gmail.com
gracias muchas. Abrazos

Grupo Pan Comido
Alexis


sábado, 26 de marzo de 2011

Dicho y escrito / Circe Maia



Y lo asombroso es esto:
que el horror da sus golpes
y pronto -días, meses-
se amortigua, se cambia
de ser hecho brutal, en charla, en tema
para conversaciones.

Horrible, horrible es esto:
sentado en un sillón, alguien escribe
-si, ya escribe, ya lee-
y alrededor se habla
se comenta, se dice
y hasta el espanto puro
de la crueldad salvaje
es un tema: palabras
palabras
dichos
frases.

Circe Maia (Montevideo, 1932)
De Obra poética. Rebeca Linke Editoras. Montevideo, 2010.

sábado, 26 de febrero de 2011

María Magdalena / Elena Anníbali

I

No sé dónde olvidé mi nombre, mi casa y mis vestidos, Señor mío.
Hoy llámame tu María Magdalena,
tu hermosa puta consentida,
tu fruta arábiga y dulce sucediendo en tu boca.

II

Yo soy la serpiente.
He creado a Dios en 7 días
y por las noches, moldeé una Eva demencial y hermosa,
con heridas tibias que Adán visita con su luminoso falo.
Por entonces era el principio, Señor mío,
y he esperado 33 años para encontrar el hilo de tu sangre,
el rumor de agua de tus huesos, donde busco mi nido primitivo.

III

Reconóceme, Señor mío.
Soy la Mater Dulcisima,
ciudadana,
non casta,
voluptuosa obra de carpintería,
hostia ambigua que al pie de tu cruz
te ofrece el mundo,
la adoración de los hombres,
la inconfundible salobridad de las lágrimas,
la amarga eternidad.

Elena Anníbali (Oncativo, 1978) 
de Madres Remotas, Cartografías Ediciones. Río Cuarto, 2007.


jueves, 3 de febrero de 2011

Algunitas / Elena Anníbali


algunitas poetas que conozco mueren por morirse
muy jóvenes,
muy putas,
y extremadamente talentosas
(pero el orden puede variar)

he contado:
dos que esperan meter la cabeza en el horno,
una, meterse el seconal en la garganta,
otra se abre, cada tanto,
las venas
por si allí encuentra
el caudal imaginativo

cuando notan a Fulano en una reunión,
ponen cara de buey zonzo,
sofocan las risitas,
y le hablan de ‘Fucó’
o ‘Deguidá’,
por si sus reputa-
ciones
ascienden
oh, sí, de algo hay que hablar
en el poema
mucho mejor si es sobre
la Gran Tragedia de Sus Vidas,
nenas que papi abandona,
que mami desama,
que cobayo muere aplastado
por camión lechero
femmes fatales
de todas maneras

qué pena que yo sea provinciana
haga la siesta,
vea los simpsons
y que jamásmente logre comprender
cómo carajo se convierte una
en poeta de endeveritas

 
Elena Anníbali (Oncativo, 1978)
Inedito

domingo, 9 de enero de 2011

Lo que el alcohol escribe... / José Di Marco




















Ambas. Yavi, Jujuy.
Foto: Alexis Comamala



Lo que el alcohol escribe zigzaguea

y el que su huella sigue

a cada paso mental tropieza

no con el mundo,
 


sino con esa piedra ciega

que el lenguaje es cuando

urgente reclaman las cosas

su nombre propio.

 

Cuestión de realismo

y de poner la lengua

a la altura del zócalo

para darse una visión del mundo

 

que en vez de hacer una molienda

de los ojos, los oriente

a través del polvo subjetivo,

en línea recta,

hacia el entorno que rechina.

 

¡Lo real, sí, lo que golpea,

lo que hiere,

la rabia de la historia,

los gritos del presente!

 

Pero el que bebe,

con elegancia y método,

ve duplicado el mundo

y dos frases, siempre,

le salen al encuentro.

 

Equivocadas ambas

lo confinan

a ese líquido planeta

donde la memoria

exige pleitesía

 

y los muertos queridos,

auspiciosos,

lo invitan a emborracharse

juntos

y en silencio.


José Di Marco (Río Cuarto, 1966)


De Una música anterior, Ediciones Recovecos,Córdoba, 2010.

sábado, 8 de enero de 2011

Los que se saben mover / Rodolfo Privitera


                                                     Foto: Alexis Comamala


A los que se saben mover hay que felicitarlos
porque aprenden desde la infancia
a esquivar todo tipo de accidentes.


Ya en sus largas adolescencias
comienzan con los esguinces
frente a las hojas de otoño
y sus cinturas adquieren tanta habilidad
que sorprenden a su propia naturaleza.


Después
el ejercicio mímico
transforma su piel en gelatina
para recuperar en todo instante
la sonrisa del triunfo.


Y así los que se saben mover
conquistan el mundo con finas palabras
acentuando a la perfección las esdrújulas
y las eses
para esconder la secreta muerte de sus almas.




Rodolfo Privitera (Buenos Aires, ? - 2010)
De Nadar de espalda, Ediciones Argos, Córdoba, 2010.

Dios es un mendigo chiquito" / Cecilia Romero Messein


                                  Foto: Alexis Comamala

dios es un mendigo chiquito hurgándose los pies
escupiéndome saliva con comida cuando habla

ellas cayeron también       
escuchan el filo de los dientes encerrado en la cabeza.
duelen más que dos idiotas 
clavándose alfileres en los ojos para ver líneas
para verlas enemigas criticando o planeando con astucia
estrategias corruptas sobre lo sexual,
sentadas en la parte más sucia de la noche de invierno.

Espero también el cupón que me permita destruirlo todo

desgarrar incólume la piel,   
la humillación del hombre que se acerca
matarlo de a poquito,
esperarlo en la esquina de su fracaso
desarmarle los anillos que lo sostienen para llegar hasta mi.

No existe la piedad fuera de uno misma.
No existe ser buenita mirándolo al dios-madre 
que nos abandona cada vez
no existe llorar como una niña chiquita 
ante los vestigios de su nombre.

Reclamo mi cupón para destruirlo todo,
para llenarme de esqueletitos las manos  

Crecen para adentro                           
de la nuca
de los ojos
de la pollera
de la nariz

Crecen para adentro
los racimos
de estar solos.

Cecilia Romero Messein (Río Cuarto, Argentina 1984)

de Detalles de las moscas sobre el alambre,  Cipres Ediciones, Córdoba, 2010.

miércoles, 13 de octubre de 2010

...Yo pago con moneda de absoluto / Juan Filloy





















-Yo pago con moneda de absoluto
las deudas relativas de mi sueño.
Las pago porque sí, sólo soy dueño
de la desesperanza que disfruto.


Cuando quise exigir algún tributo
la vida malogró todo mi empeño:
-Tú me debes a mí, porque te enseño
las ventajas de ser pobre y astuto.


-La perfección me libra de las trampas
del saber que contrae mi decoro
en libros, en cadencias, en estampas;


y expando por doquier, taimado pillo,
la indiferencia mineral del oro
a quienes se encandilan con su brillo…


Juan Filloy (Córdoba, Argentina 1894-2000)

de Sonetos,  Ediciones Argos, Córdoba, 2000.

Historia del arte / Alberto Girri

Mordimos sobre cuanto existe hasta escarnecerlo, hasta la desvergüenza, una provocación a lo desconocido, un esfuerzo a menudo ...