lunes, 16 de abril de 2012
Pensarte, y del otro lado / Laura López Morales
Pensarte,
y del otro lado de las hojas
un oriente rojo
y una luna delgada...
Redes de arena
para no aferrarse,
para solo pararse entre las cosas
y oir el murmullo
desprevenido,
celeste,
sustancioso del viento.
Laura López Morales (Villa Dolores, 1976)
viernes, 9 de marzo de 2012
Poema explicado / Luis Luchi
Desde tiempos remotos los poetas inventaron palabras o les
descubrieron sentidos cada vez más exactos o las cambiaron las
endurecieron a medida que sus años pasaban les transformaron
el sexo introdujeron su uña larga para borrar un acento y sólo
lograron una mancha, ripiaron los arcaísmos pesaron los
neologismos midieron las sílabas de
dolor
con sufrir sin llegar a ninguna conclusión
y si estoy solo y recuerdo
y si estoy solo
y si veo un paisaje:
salida del sol
y si olvido
y si amo
y si sueño
y si vuelo
libero mi aire
y mi exclamación
¡OH!
¡Oh!
Luis Luchi (Buenos Aires, 1921-Barcelona, 2000).
En Vida de poeta. Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2003.
domingo, 26 de febrero de 2012
Siempre mi corazón... / Edward Estlin Cummings
Siempre mi corazón se abra a las avecillas
que son los verdaderos secretos del vivir
más que el conocimiento vale algún canto suyo
y quienes no las oyen pueden llamarse viejos
mi pensamiento vague siempre hambriento y audaz
y ágil y sediento tal si el domingo fuera
siempre pueda decirse que tengo yo la culpa
pues los hombres que tienen la razón no son jóvenes
y jamás haga yo ninguna cosa útil
y mi amor hacia ti más que sincero sea
nadie ha sido tan necio que no se haya volcado
sobre sí el firmamento con sólo una sonrisa
Hago votos para que sigamos con el corazón abierto a las
avecillas
Hago votos para no siempre tener razón
Hago votos por las cosas inútiles y sinceras
y porque volquemos firmamentos sobre nosotros con sólo una
sonrisa.
Edward
Estlin Cummings (Massachusetts 1894- New
Hampshire, 1962).
En Poemas. Tres Haches. Buenos Aires
sábado, 25 de febrero de 2012
Cuadro de la muerte / Libertad Demitrópulos
En medio de la noche estoy soñando
que yo me cuento un sueño en el que he muerto:
me veo en tres espacios y me vierto
en cuerpos sucesivos, transitando.
Allá, mi cuerpo azul, amarillando,
tiembla en la luz del sueño, como abierto.
Me da miedo de verme y lo despierto
con este triste cuerpo, sollozando.
Más allá, mi terrible cuerpo muerto
parece un perro loco delirando,
una siesta de pascua y aguacero.
Llueve blanco y estoy en un desierto.
Aún no está dios, ni hasta quién sabe cuándo.
Soy un monstruo y me silba un chalchalero.
Libertad Demitrópulos (Jujuy, 1922-Buenos Aires, 1998).
En Muerte, animal y perfume. Ediciones del Dock. Buenos Aires, 2008.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Periodística / Circe Maia
La detallada descripción de los síntomas
de la muerte por hambre
de los cautivos en la cárcel de Maze.
La narración de la notable
recuperación, despues de un acccidente
de un obrero o un niño o una joven.
El comentario financiero: el alza
y la baja de todos los valores.
Historias pintorescas y chistosas.
Recetas de belleza y de cocina.
Una entrevista a alguien
que habla y nada dice.
Historietas.
Circe Maia (Montevideo, 1932)
De Obra poética. Rebeca Linke Editoras. Montevideo, 2010.
martes, 14 de febrero de 2012
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe / Juan José Saer
El secreto
consiste
en construir
construir
mediaciones
para el trato
con el desierto
máquinas
de palo y lianas
rudimentarias
que defiendan
que den sombra
aunque nada nos libre
del sol
de la memoria
y otros deduzcan
de tan ardua prolijidad
como una llama negra
continua
nuestra locura.
Juan José Saer (Serodino, 1937 - París, 2005).
En El arte de narrar. Seix Barral, Buenos Aires, 2011.
martes, 24 de enero de 2012
Si yo muero... / Fernando Pessoa (Alberto Caeiro)
SI YO MUERO joven,
Sin poder publicar ningún libro,
Sin verle la cara a mis versos en letra impresa,
Pido que, si quisieran molestarse por mi causa,
Que no se molesten.
Si así se dio, así está bien.
Aun cuando mis versos nunca sean impresos
Ellos tendrán su belleza, si fuesen bellos.
Pero ellos no pueden ser bellos y quedarse sin imprimir,
Porque las raíces pueden estar debajo de la tierra
Pero las flores florecen al aire libre y a la vista.
Tiene que ser así a la fuerza. Nada lo puede impedir.
Si yo muero muy joven, oigan esto:
Nunca fui sino un niño que jugaba.
Fui muchedumbre como el sol y el agua,
De una religión universal que sólo los hombres no tienen.
Fui feliz porque no pedí cosa alguna,
Ni intenté encontrar nada,
Ni encontré que hubiese más explicación
Que la palabra explicación no tiene ningún sentido.
No deseé sino estar al sol o bajo la lluvia:Al sol cuando había sol
Y bajo la lluvia cuando estaba lloviendo
(Y nunca otra cosa),
Sentir calor y frío y viento,
Y no ir más lejos.
Una vez amé, creí que me amarían,
Pero no fui amado.
No fui amado por esta única gran razón
Porque no tenía que ser.
Me consolé volviendo al sol y a la lluvia,
Y sentándome otra vez en la puerta de casa.
Los campos, a final, no son tan verdes para los que son amados
Como para los que no lo son..
Sentir es estar distraído.
Fernando Pessoa (Lisboa 1888-1935).
En Poemas inconjuntos. Alción Editora, Córdoba, 2001.
Trad. Pablo Heredia
viernes, 20 de enero de 2012
Debería / Alejandro Schmidt
Ahora es cuando tengo que pensar en mi madre
pero
está mal eso
porque debería ser visitado por ella
como esa irradiación
y el humo de la lengua.
La madre no es algo que se piensa.
Alejandro Schmidt (Villa María, 1955)
En Mamá. Recovecos, Córdoba, 2007.
miércoles, 18 de enero de 2012
De vuelta a casa / Juan Manuel Inchauspe
Anoche traté de poner las cosas en su lugar.
De ordenar –como suele decirse cómodamente- mi vida.
Traté de ver qué cosas estaban más próximas y cuales más alejadas,
qué desplazamientos había, de dónde venía este malestar,
este sueño cortado en la fría madrugada:
temblores que no me abandonan.
Bruscamente
uno ve con horror
que aquél que está en el espejo a veces
es otro.
¿Pero
quién puede- fríamente-
poner sus propias cosas en su lugar?
Se pueden alzar del suelo
los pedazos del jarrón roto
sin maldecir.
Se pueden quitar las infinitas telarañas
de los rincones,
descubrir el nido de las cucarachas,
la cueva del ratón
que se comió todos nuestros papeles en silencio
y nos dejó vacíos.
Se puede salir con vida de un terremoto
y después se puede volver –simplemente volver.
Se pueden pegar los pedacitos del jarrón
y rehacerlo de a poco
y sentir que su forma
es el hueco de tus manos –amor.
Pero cuando lo negro despierta en lo hondo a veces
y entra y sale de uno a oleadas interminables
y uno acepta quedarse:
¿Quién desovilla el inmenso ovillo
con manos de témpano
sin encontrarse –al fin- enredado?
(Es cierto
ahora estoy caminando sobre escombros
de fuego-
pero vuelvo a casa).
11 de julio, 1974-Santa Fe
Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991)
En Trabajo nocturno. Poemas completos. Universidad Nacional del Litoral, Rosario, 2010.
Lección sobre el objeto / Charles Bukowski
Siempre es mejor, por supuesto,
encajarlo justo debajo
del corazón.
No intentes golpear
al toro en el ojo.
Cuando busques hacer daño
apunta a un blanco grande
y golpea varias veces.
El que se detiene
no es más que un necio.
Recuerdo una conversación
con un leproso
que sugería usar
garfios y poleas.
No, no es así.
Estaba muy amargado.
Es mejor ir directo al ojo,
destrozar la córnea,
cegarlo,
y después estrangularlo con una cuerda.
Mi madre sugería un viejo gorro de baño
metido hasta la garganta.
No, no es así.
Asegúrate. se inteligente.
Dile que busque las estrellas
y se matará en la escalada.
Háblale de Chatterton, de Villon.
Sugiérele cosas.
No te apresures.
Él lo hará por su cuenta.
No hay prisa. El tiempo no significa nada
para ti.
Charles Bukowski (Andernach, 1920- Los Angeles,1994).
En Madrigales de la pensión. Visor Libros, Madrid, 2002.
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