miércoles, 27 de enero de 2016

Cibernética / Alberto Vanasco



Pero tampoco es eso
es que estoy aqui
echado a la vera del universo
en este rincón tranquilo de la Vía Láctea
casi en su zona exterior

sobre este oscuro corpúsculo que llaman la Tierra
cerca de un sol que devora su hidrógeno
que ha girado diez veces alrededor de la Galaxia
y que arderá todavía otros mil años
y diez mil años más
y cincuenta mil
y un millón
y otras diez mil veces un millón
y después ya no más.

Y arderán los mares mientras tanto
y arderá la tierra
y los hombres refugiados en Plutón harán un nuevo sol con Júpiter
y todo empezará de nuevo.

(porque el universo entero en expansión es sólo una pequeña estrella fría
de la constelación del Tensor

una entre un billón de constelaciones que forman el Segundo Universo)



Alberto Vanasco (Buenos Aires, 1925 - 1993)

En Antología interna 1950-1965, Ediciones Zona, Buenos Aires, 1965.
Edgar Bayley, Miguel Brascó, César Fernández Moreno, Noé Jitrik, Ramiro de Casasbellas, Francisco Urondo, Alberto Vanasco,

jueves, 6 de agosto de 2015

Carlos Schilling en Ciudad X sobre mi libro Cuaderno de Juan Amauta Vol. 1

Nota de Carlos Schilling en Ciudad X sobre mi libro Cuaderno de Juan Amauta Vol. 1, en este link:
http://www.lavoz.com.ar/ciudad-equis/borrado-y-escrito



Por Carlos Schilling

Si uno se deja guiar por los aforismos de Heráclito o por los poemas de Parménides y Empédocles, puede suponer que la poesía está en los orígenes del pensamiento. Pero también es cierto que en la deriva histórica, la poesía y el pensamiento siempre mantuvieron relaciones tensas, dialécticas, cruzadas por más de un malentendido y más de una fusión gloriosa.

El hecho es que la poesía piensa, intenta pensar, y ese intento resulta incitante y peligroso. En Cuaderno de Juan Amauta, volumen 1, Alexis Comamala condensa en una serie de prosas poéticas muy breves dos tipos de luces: el relámpago de la visión y la claridad de la reflexión. En ese proceso de condensación, inventa una voz ajena –impersonal y violenta, como venida de otro idioma y de otra época– y le hace cumplir la función de un látigo o una lanza (como dice en el primer poema del libro).

Se escucha algo imperativo y urgente en esa voz, algo que conmina y recrimina y que parece buscar una verdad más terminante para la poesía: “Pretenden que la poesía sea una máquina sin respiro, una acumulación de vanguardias y de noches sin sed, un tálamo sin vientos enroscados que ya no rocen o volteen a la historia, sino un cielo despejado de emoción. Si llegas aquí, fusila a los poetas. Fusílate en la plaza más próxima, verás a la gente mirar ese pan que nadie come”.

Pensar no significa necesariamente argumentar de manera lógica sino ahondar en el sentido. Y eso es lo que hace Comamala en cada frase de este Cuaderno: quiere avanzar, hundirse en las palabras, ir hacia el fondo del lenguaje, tal vez para traer a las palabras lo que no está en las palabras o tal vez para llevar palabras a lo que carece de palabras. ¿Quién sabe?


Esa duda se hace eco en las preguntas que plantea el poema “Los medios y el fin” y que resuenan en todo el libro: “¿Cómo se escribe un poema? ¿Se mira vaciar el cielo despacio? ¿Se espera algo maravilloso?”. Y las respuestas –que exhiben la rara condición de ser provisorias y definitivas a la vez– pueden descubrirse en algunas frases de otros poemas: “No hablemos de la gloria ni del delirio, todos perecerán, ni Shakespeare ni Neruda aguantarán. Se borra y luego se escribe” o, más enfático aún: “Quien escribe destruye la lengua”.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Nota sobre La noticia es el diluvio por Luis Benitez


Nota sobre mi libro La noticia es el diluvio por Luis Benitez para el blog proyecto Setra en http://proyectosetra.blogspot.com.ar/2014/12/sobre-la-noticia-es-el-diluvio-poemario.html

Fotografía: Sebastian Casartelli Re 



Pan Comido Ediciones, la pujante editorial de Córdoba –la capital actual de la poesía argentina- ha publicado en noviembre pasado un nuevo título de su colección poética, que viene a ampliar aún más el interesante catálogo de su fondo de volúmenes. Se trata del poemario “La noticia es el diluvio” (ISBN 978-987-45146-5-3), del joven autor Alexis Comamala, nacido en la citada ciudad argentina en 1979. Comamala acredita títulos anteriores, como “Ensayo mi muerte” (2007) y “El naufragio” (2009). Fueron compilados sus trabajos en “El día más parecido” (2008), entre otras antologías.
En este flamante poemario Comamala exhibe una destreza formal acrecentada y se muestra todavía más seguro de sí mismo para afrontar los problemas estilísticos que plantea resolver los alcances que desea darles a los núcleos de sentido de su obra poética. Está presente en sus versos una buena digestión de la tradición cultural occidental, bien decantada, que lo lleva a formular ya una voz personal con el acento puesto en la situación existencial del hombre contemporáneo, pero entendido como sujeto en el tiempo, dotado de un pasado histórico que define sus perfiles con no menor precisión y presencia que los conflictos propios de nuestro presente. Sin duda se trata de un horizonte ambicioso, pero la capacidad escritural de Comamala sabe sortear con habilidad los obstáculos de ese dibujo cubista, multiangular, que le impone a sus poemas. Una ajustada referencia a íconos culturales pregnantes le permite al autor instalar sus textos en un contrapunto con la tradición del género, ya a partir de la misma cita que abre el volumen, tomada del manuscrito acadio Atrahasis -Ziusudra para los sumerios- referencia que se continúa con el Gilgamesh, y el “Walden o La Vida en los Bosques”, el famoso ensayo del filósofo, escritor y poeta estadounidense Henry David Thoreau, y el Arca del diluvio, entre otras imágenes y conceptos; pero estos elementos operan en función de que el autor desarrolle cada vez con mayor potencia y adoptando un tono por momentos apocalíptico, una precisa ubicación poética del hombre actual. El empleo eficaz del voseo y de las referencias a lo cotidiano bajan a tierra el conjunto, dotándolo todavía de una mayor eficiencia en su conjunto. No es poco asunto el logro alcanzado por Alexis Comamala en este, su nuevo poemario, lo que hace que se vaya consolidando como una de las voces más interesantes de la actual poesía argentina. Sin lugar a dudas, se trata de un autor para seguir y releer, uno que no solamente promete, sino que sabe cumplir con aquello que busca el lector de poesía de nuestro tiempo.


Luis Benítez

sábado, 25 de octubre de 2014

Entrevista Estudio Q / Alexis Comamala

Fui invitado al ciclo Estudio Q de entrevistas visuales a escritores, que lleva adelante editorial Nudista, participando del primer encuentro junto a Cuqui y Pablo Natale en julio de este año. 
La entrevista completa la podes leer en el primer ebook del ciclo. 
El siguiente video documental fue realizado por Marcos Oviedo. Y en esta página podes ver el proyecto y las otras entrevistas www.editorialnudista.com.ar/estudioq/






miércoles, 22 de octubre de 2014

Lo simple se ha dejado... / Alexis Comamala

Lo simple se ha dejado, se ha pegado, se ha alojado

mientras los muchachos en las alturas

declinan el clavo y los tercios de la historia.


Se han acostumbrado a la trinidad

en donde había ambientes lúgubres llenos de culpa

lunas aisladas se trenzan graves

desconcierto

suena el teléfono, nadie habla, no volverá igual.

Alexis Comamala

Ensayo mi muerte / Alexis Comamala


El hombre pierde la vida y otras cosas
Se ensucia con cualquier crecimiento,
no aprenderá nunca a vestirse
y es un inexplicable ensayo de la muerte
Roberto Juarroz


1

Ensayo mi muerte
pero antes otras cosas.

2

Yo no creo en mí
todos saben quién soy yo.
Yo no debo creer en mí,
todos lo saben: soy dios.

3

Retroceder con el control remoto
hasta el momento adánico.
Saber que dios no existe.

4

Y para vernos desde lejos
me hacen falta tus vísceras.

5

La noche boca arriba vomita estrellas.

6

Veo las cosas por venir
le temo a tus carnes, a tus huesos, a tus cenizas,
aquí
frente a tu tumba
escarbo
¡desespero!
te recupero.

7

Forma precaria del espejo
la sombra.

8

Dijo el florentino
-Entrar al cielo
por la puerta del
del infierno-.

9

Del cosmos, de tu lengua, de mis vísceras.
Sueña el viento
con una arquitectura
que supere el sueño.

10

Estoy aislado
y es temprano.
Aun nadie me mira,
se que es mentira,
pero aun nadie me mira.
Sigo allí.
Escupo arena y sangre,
cemento y plumas.
La televisión repitió la imagen todo el tiempo.
Y fue verdad.
Fui por un momento todos ellos y no fui nadie.

11

He acomodado las vocales
brindando un jardín sin sangre.
He de encontrar la palabra justa
crear el mundo.

12

Ave carne
lejana sensación
de sentir al pájaro
como viento hecho carne.

13

Conseguí,
nadie me miró.
Conseguí el espejo,
las sombras que me acorralan.
La muerte.

14

El suicidio impostergable
me acecha desde la ventana.
Me he dado cuenta
de mi muerte
al mirarme al espejo.
En el jardín
donde se renuevan los objetos.

15

La noche incendiada
me trajo sus venas.
Corte sus puños, llegó el día.

16

¿Dónde estás Adán?
¡Guarda con el Sida!
Podés morir, usá preservativos.
La heredad debe ser abolida.
¿Dónde estás Eva?
¡Guarda con el aborto!
Podés morir, usá anticonceptivos.
La heredad debe ser abolida.
Disfruten solos del universo.
Yo despierto en este mundo de píldoras y látex.
"La heredad debe ser abolida"
le digo a mi hermano Abel.
El lo sabe bien y cae muerto.

17

Aquí en mi frasquito.
¡Miren una gota de agua!
solo una gota del diluvio universal.
En ella el mundo
En ella sangre.

18

La muñeca de la niña,
le costó quince años alzarla,
le costó diez años arrullarla.
En el suelo
la muñeca dormía junto a la niña aplastada.
Era de plomo,
le costó la vida contenerla.

19

Tengo una idea macabra:
hamacarme en el olvido.

20

¿Quien sabrá, sí estas palabras moribundas
serán poesía?
Yo aquí ensayo
una suerte de verborragia
que mate tus pensamientos.
La palabra se esconde bajo tu lengua,
sale y se refugia en tus ojos.
Entra lentamente por tus oídos.
Es hora de parir nuevas formas.
Otros mundos.

Alexis Comamala

martes, 2 de septiembre de 2014

Así como fallan las palabras cuando quieren / Fernando Pessoa


Así como fallan las palabras cuando quieren
                                            exprimir cualquier
                                            pensamiento,
Así fallan los pensamientos cuando quieren
                                           exprimir cualquier
                                           realidad,
Pero, como la realidad pensada no es la dicha sino
                                           la pensada.
Así la misma dicha realidad existe, no el ser
                                           pensada.
Así todo lo que existe, simplemente existe.
El resto es una especie de sueño que tenemos,
Una vejez que nos acompaña desde la infancia

                                          de la enfermedad.


Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935)

En Poemas inconjuntos.
Ed. Alción. Córdoba. 2011.


viernes, 1 de agosto de 2014

Laboratorio de pruebas / Alexis Comamala



salgo del laboratorio de pruebas
hoy no había nada fijo
me pierdo por el centro de la ciudad
voy decidido en los bordes
camino en vez de tomar el R2
recorro librerías de saldo y de viejo

intento reflejarme en las tapas
pero hoy no tuve suerte
estoy arrepentido de la corriente del mundo
continúo por el centro
miro de reojo las vidrieras
quisiera entrar
y comprar una mirada distinta para mis ojos

voy al margen por Deán Funes
luego Colón hasta Jujuy, de allí hacia el río
gran masa de gente terminando la jornada
necesito restablecerme

sigo hacia Alta Córdoba me espera mi madriguera
ahora si es mas cueva que antes
al lado cemento de ocho pisos se levanta
sin sol para los cactus y las paredes
un día ceniciento en las narices

llego a la esquina de Humberto Primo
de un lado, frente a frente, dialécticamente
la totalidad:
de un lado, un prostíbulo y del otro, el sanatorio Mayo
“que lindo seria morirse” -piensa un señor en el 2º piso del sanatorio-
“en una cama en terapia intensiva con esa mujer del frente,
ella subiendo al ascensor, desnudándose al frente mío
 y todo cayendo y subiendo por ultima vez”

en esta zona de la ciudad
se construye el edificio más viejo de córdoba
durante treinta años la estructura aguanto,
las paredes, escaleras y techos
estuvieron naufragando al lado del Suquia,
ahora terminado este edificio a puro vidrio
la inteligencia del planeta es confort
la vida es ciega

he llegado a este punto
puente antartida donde alguna vez dos osos polares
custodiarían cada uno de los extremos de este paso
ahora los osos no están
en la antartida argentina jamás hubo osos polares

cruzo el puente
a metros La cañada copula con el río
miro el agua correr y las garzas brujas pensando la noche
entonces me acuerdo de vos
y las miro a ellas trabajando en la oscuridad
con sus patas y picos que se hunden al paso de un pez
no tengo que contar todo, pero es necesario encontrar un modo

alguien contempla el rió a mitad del puente y recuerda:
espejo negro es el río que en las siestas
con los pibes de Pueyrredón cruzábamos por Barranca Yaco, Altos Gral. Paz, Los 40 guasos y caíamos en Yapeyú
fundábamos una isla incierta como Jerónimo Luis
al lado del cauce pescábamos con botellas
no se, no creo haber pescado algo en ese río
al viajar recorríamos los márgenes
casas de chapa casas de cañas casas de plástico casas de cartón
la fabrica de jugos San Justo y ya no se

de vuelta
por fin al cruzar la antártida necesito un desvió
entonces diagonal al noroeste
barrió Ducasse
lugar sin almas en las calles
aquí dicen que el conde leyó a su tía el primer canto del Maldoror
la tía salio espantada a la iglesia para confesarse
entonces corro, huyo
el desvió me lleva hasta avellaneda esquina castro barros
unos garitos
“allí años atrás tuve sexo con una mujer
una estufa era el hilo que separaba la realidad de su cuerpo
termine afuera,
luego ella se limpio en un fuentón
y me regalo un caballo sin montura
intente subir pero caí desde un segundo piso”

vuelvo, sigo
vi una plaza vacía
luego los bordes de las vías
el borde de la esfera,
Sarratea la subida más pronunciada del país
ahora la jornada se siente en las piernas





Alexis Comamala

Del libro Barrio ingles. Inedito.

Mira / Juan Antonio Vasco



Mira: éste es mi corazón;
yo no sé ni cuánto pesa,
ni cuánto mide, ni cuánto
valdría si lo vendiera.

¿Lo quieres administrar,
tú que entiendes más de cuentas?


Juan Antonio Vasco

En Obra poética.
Ediciones En danza

miércoles, 21 de agosto de 2013

A mi espalda / Juan Cunha


El que fui vuelve llorando, y no hay manera
De aplacar su pena sola.
El que fui viene llorando: es sólo un niño
Que no puede con la tarde.

Le diría que se vaya,
Que ya no tengo más aquellas láminas
Con paisajes, donde una luz de atardecer duraba;
Donde pasaba un ángel con un aro

Mas no tengo valor para volverme.
Él me toca en el hombro, y se detiene
Alelado: no comprende; y llora aún más.
Cómo arreglarme un rostro ya para enfrentarlo.

Y se queda. Y reincide. Y calla luego.
(La luz, final, vacila; sale la brisa; algo tiembla)
Cuando no es más que un niño desvalido
Y solo, que no puede con la tarde.

  
Juan Cunha (Sauce de Illescas,1910- Montevideo,1985)

En Carpeta de mi gestión terrestre.



Historia del arte / Alberto Girri

Mordimos sobre cuanto existe hasta escarnecerlo, hasta la desvergüenza, una provocación a lo desconocido, un esfuerzo a menudo ...