miércoles 15 de febrero de 2012

Periodística / Circe Maia



La detallada descripción de los síntomas
de la muerte por hambre
de los cautivos en la cárcel de Maze.

La narración de la notable
recuperación, despues de un acccidente
de un obrero o un niño o una joven.

El comentario financiero: el alza
y la baja de todos los valores.

Historias pintorescas y chistosas.
Recetas de belleza y de cocina.
Una entrevista a alguien
que habla y nada dice.
Historietas.

Circe Maia (Montevideo, 1932)
De Obra poética. Rebeca Linke Editoras. Montevideo, 2010.


martes 14 de febrero de 2012

Nuevas aventuras de Robinson Crusoe / Juan José Saer


El secreto
consiste
en construir
construir
mediaciones
para el trato
con el desierto
máquinas
de palo y lianas
rudimentarias
que defiendan
que den sombra
aunque nada nos libre
del sol
de la memoria
y otros deduzcan
de tan ardua prolijidad
como una llama negra
continua
nuestra locura.

Juan José Saer (Serodino, 1937 - París, 2005).

En El arte de narrar. Seix Barral, Buenos Aires, 2011.

martes 24 de enero de 2012

Si yo muero... / Fernando Pessoa (Alberto Caeiro)



SI YO MUERO joven,
Sin poder publicar ningún libro,
Sin verle la cara a mis versos en letra impresa,
Pido que, si quisieran molestarse por mi causa,
Que no se molesten.
Si así se dio, así está bien.

Aun cuando mis versos nunca sean impresos
Ellos tendrán su belleza, si fuesen bellos.
Pero ellos no pueden ser bellos y quedarse sin imprimir,
Porque las raíces pueden estar debajo de la tierra
Pero las flores florecen al aire libre y a la vista.
Tiene que ser así a la fuerza. Nada lo puede impedir.

Si yo muero muy joven, oigan esto:
Nunca fui sino un niño que jugaba.
Fui muchedumbre como el sol y el agua,
De una religión universal que sólo los hombres no tienen.
Fui feliz porque no pedí cosa alguna,
Ni intenté encontrar nada,
Ni encontré que hubiese más explicación
Que la palabra explicación no tiene ningún sentido.
No deseé sino estar al sol o bajo la lluvia:Al sol cuando había sol
Y bajo la lluvia cuando estaba lloviendo
(Y nunca otra cosa),
Sentir calor y frío y viento,
Y no ir más lejos.

Una vez amé, creí que me amarían,
Pero no fui amado.
No fui amado por esta única gran razón
Porque no tenía que ser.

Me consolé volviendo al sol y a la lluvia,
Y sentándome otra vez en la puerta de casa.
Los campos, a final, no son tan verdes para los que son amados
Como para los que no lo son..
Sentir es estar distraído.


Fernando Pessoa (Lisboa 1888-1935).

En Poemas inconjuntos. Alción Editora, Córdoba, 2001.
Trad. Pablo Heredia


viernes 20 de enero de 2012

Debería / Alejandro Schmidt



Ahora es cuando tengo que pensar en mi madre
pero
está mal eso
porque debería ser visitado por ella
como esa irradiación
y el humo de la lengua.

La madre no es algo que se piensa.



Alejandro Schmidt (Villa María, 1955)

En Mamá. Recovecos, Córdoba, 2007.

miércoles 18 de enero de 2012

De vuelta a casa / Juan Manuel Inchauspe



Anoche traté de poner las cosas en su lugar.
De ordenar –como suele decirse cómodamente- mi vida.

Traté de ver qué cosas estaban más próximas y cuales más alejadas,
qué desplazamientos había, de dónde venía este malestar,
este sueño cortado en la fría madrugada:
temblores que no me abandonan.

Bruscamente
uno ve con horror
que aquél que está en el espejo a veces
es otro.

¿Pero
quién puede- fríamente-
poner sus propias cosas en su lugar?

Se pueden alzar del suelo
los pedazos del jarrón roto
sin maldecir.

Se pueden quitar las infinitas telarañas
de los rincones,
descubrir el nido de las cucarachas,
la cueva del ratón
que se comió todos nuestros papeles en silencio
y nos dejó vacíos.
Se puede salir con vida de un terremoto
y después se puede volver –simplemente volver.

Se pueden pegar los pedacitos del jarrón
y rehacerlo de a poco
y sentir que su forma
es el hueco de tus manos –amor.

Pero cuando lo negro despierta en lo hondo a veces
y entra y sale de uno a oleadas interminables
y uno acepta quedarse:

¿Quién desovilla el inmenso ovillo
con manos de témpano
sin encontrarse –al fin- enredado?

(Es cierto
ahora estoy caminando sobre escombros
de fuego-
pero vuelvo a casa).

 11 de julio, 1974-Santa Fe

 Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991)

En Trabajo nocturno. Poemas completos. Universidad Nacional del Litoral, Rosario, 2010.

Lección sobre el objeto / Charles Bukowski


Siempre es mejor, por supuesto,
encajarlo justo debajo
del corazón.

No intentes golpear
al toro en el ojo.

Cuando busques hacer daño
apunta a un blanco grande
y golpea varias veces.

El que se detiene
no es más que un necio.

Recuerdo una conversación
con un leproso
que sugería usar
garfios y poleas.

No, no es así.

Estaba muy amargado.

Es mejor ir directo al ojo,
destrozar la córnea,
cegarlo,
y después estrangularlo con una cuerda.

Mi madre sugería un viejo gorro de baño
metido hasta la garganta.

No, no es así.

Asegúrate. se inteligente.

Dile que busque las estrellas
y se matará en la escalada.

Háblale de Chatterton, de Villon.

Sugiérele cosas.
No te apresures.
Él lo hará por su cuenta.

No hay prisa. El tiempo no significa nada
para ti.


Charles Bukowski (Andernach, 1920- Los Angeles,1994).

En Madrigales de la pensión. Visor Libros, Madrid, 2002.

lunes 28 de noviembre de 2011

Las enfermeras no entienden... / Marcelo Dughetti













Las enfermeras no entienden
quieren violar al niño que comienza a tener sed.
Las grietas de la espalda reclaman el beso de aquel río.
Pero esta en medio del mar y escucha el canto de la mujer
y duerme hasta que las lámparas del infierno
le abrasan los ojos y vuelve a despertar cuando
las enfermeras apagan su sexo felices de tanta sangre
y leche y algodones y arena.

La osamenta del albatros
sobre la madera abandonada.

Aun se puede oler el tabaco
de las pipas sobre los huesos del ala.

En las ventanas
que dan al jardín del infierno
las enfermeras lloran.

El barco se ha encallado  partiendo las  puertas,
las enfermeras lloran,
lloran y se abrazan,
y abrazan al niño que tiembla.

Veintiocho  de octubre,
San Judas se parte.
La enfermeras corren desesperadas hacia la salida
y tapan la grieta de la gran puerta
Las enfermeras con sus cofias blancas, y sus chaquetas blancas y su alcohol puro y el algodón que todo lo cubre, y las vendas que todo lo atan
y el torpe barbitúrico,
y los sedantes
y en la comisura de los labios
el mismo dedo con el que se masturbaban.

Marcelo Dughetti (Villa María, 1970)
En Hospital. Inedito.

sábado 5 de noviembre de 2011

Suena el teléfono y me despierta / Fabián Casas
















Suena el teléfono y me despierta. Es mi padre.
Quiere que vaya a visitarlo.
Mientras lo escucho me refriego los ojos
y miro a través de la ventana
que semiabierta deja entrar el resplandor del sol.
Quedamos en vernos a las doce. Corto.
Dentro de un rato me vestiré y saldré a la calle,
pensaré algunos temas para hablar mientras comemos,
porque no me gusta,
no me parece bueno,
quedarme callado cuando estoy con mi viejo.

Fabián Casas (Buenos Aires, 1965)

En Tuca. Libros de tierra Firme, Buenos Aires, 1990.

Una fiesta de poesía. Córdoba 11 de Noviembre de 2011


martes 16 de agosto de 2011

El combatiente 1 / Glauce Baldovin


Ninguna aventura como arriesgarse en los mares donde se ha naufragado
porque ahí, en las profundidades
han quedado la quilla y el velamen que aun faltan descifrar
ya que todo lienzo todo madera todo hierro
tienen escritas palabras invisibles que nos conducen al suicidio o la gloria
no fui devorado porque las olas me arrojaron a playas desiertas
a terrazas asoleadas donde vi la vida crecer
envolverme
el alcance de la resurrección
estaba muerto cuando me lance a la mar, sin rumbo
muerto cuando deambulaba por las ciudades buscando rejas para fotografiar
para ahorcarme
criptas para esconderme del sol
donde pensé que finalmente encontraría a mis fantasmas
perro llegaron huracanes violentos que desataron mis ataduras
que me envolvieron como un pétalo y me arrastraron más allá
de los límites donde alcanza la memoria el aturdimiento
abrí los pórticos de un territorio desconocido
y me fue dado conocer la luz
el valor de las sombras

Glauce Baldovin (Río Cuarto, 1928 - Córdoba, 1995)

De Poemas. Alción Editora. Córdoba.

martes 26 de julio de 2011

Cualquier ventana / Edgar Bayley














Vas a ordenar por fin tu cabeza
hablar claro entender entenderte
vas a tener revelaciones
en tus manos
vas a comprender por fin
en la oscura mañana
la libertad de no esperar
de no culpar ni disculparte
vas a ocupar con el mismo interés
cualquier ventana
harás tuyo por fin cualquier paisaje
la voz que tengas ese día.


Edgar Bayley (Buenos Aires, 1919-1990)

De Obra poética. Corregidor. Buenos Aires, 1976.

miércoles 20 de abril de 2011

Venta anticipada CRÍAS NUEVAS de Fernando Bellino


Compañeras y compañeros, amigos en general, estamos próximos a editar un nuevo libro de poemas CRÍAS NUEVAS de Fernando Bellino y estamos vendiendo este bono contribución contra futura entrega del libro a fines de mayo. Estimamos 28 de mayo. Sale $ 25 y si no se convencieron se llevan el primero de esta colección "Musica del Lugar" de Ceferino Lisboa "El día que se conoce" y  "Crías Nuevas" los dos por $ 40. Avisen por esta via u tel Alexis Comamala 0351-156637557 correo alexiscomamala@gmail.com
gracias muchas. Abrazos

Grupo Pan Comido
Alexis


sábado 26 de marzo de 2011

Dicho y escrito / Circe Maia



Y lo asombroso es esto:
que el horror da sus golpes
y pronto -días, meses-
se amortigua, se cambia
de ser hecho brutal, en charla, en tema
para conversaciones.

Horrible, horrible es esto:
sentado en un sillón, alguien escribe
-si, ya escribe, ya lee-
y alrededor se habla
se comenta, se dice
y hasta el espanto puro
de la crueldad salvaje
es un tema: palabras
palabras
dichos
frases.

Circe Maia (Montevideo, 1932)
De Obra poética. Rebeca Linke Editoras. Montevideo, 2010.

sábado 26 de febrero de 2011

María Magdalena / Elena Anníbali

I

No sé dónde olvidé mi nombre, mi casa y mis vestidos, Señor mío.
Hoy llámame tu María Magdalena,
tu hermosa puta consentida,
tu fruta arábiga y dulce sucediendo en tu boca.

II

Yo soy la serpiente.
He creado a Dios en 7 días
y por las noches, moldeé una Eva demencial y hermosa,
con heridas tibias que Adán visita con su luminoso falo.
Por entonces era el principio, Señor mío,
y he esperado 33 años para encontrar el hilo de tu sangre,
el rumor de agua de tus huesos, donde busco mi nido primitivo.

III

Reconóceme, Señor mío.
Soy la Mater Dulcisima,
ciudadana,
non casta,
voluptuosa obra de carpintería,
hostia ambigua que al pie de tu cruz
te ofrece el mundo,
la adoración de los hombres,
la inconfundible salobridad de las lágrimas,
la amarga eternidad.

Elena Anníbali (Oncativo, 1978) 
de Madres Remotas, Cartografías Ediciones. Río Cuarto, 2007.


jueves 3 de febrero de 2011

Algunitas / Elena Anníbali


algunitas poetas que conozco mueren por morirse
muy jóvenes,
muy putas,
y extremadamente talentosas
(pero el orden puede variar)

he contado:
dos que esperan meter la cabeza en el horno,
una, meterse el seconal en la garganta,
otra se abre, cada tanto,
las venas
por si allí encuentra
el caudal imaginativo

cuando notan a Fulano en una reunión,
ponen cara de buey zonzo,
sofocan las risitas,
y le hablan de ‘Fucó’
o ‘Deguidá’,
por si sus reputa-
ciones
ascienden
oh, sí, de algo hay que hablar
en el poema
mucho mejor si es sobre
la Gran Tragedia de Sus Vidas,
nenas que papi abandona,
que mami desama,
que cobayo muere aplastado
por camión lechero
femmes fatales
de todas maneras

qué pena que yo sea provinciana
haga la siesta,
vea los simpsons
y que jamásmente logre comprender
cómo carajo se convierte una
en poeta de endeveritas

 
Elena Anníbali (Oncativo, 1978)
Inedito

domingo 9 de enero de 2011

Lo que el alcohol escribe... / José Di Marco




















Ambas. Yavi, Jujuy.
Foto: Alexis Comamala



Lo que el alcohol escribe zigzaguea

y el que su huella sigue

a cada paso mental tropieza

no con el mundo,
 


sino con esa piedra ciega

que el lenguaje es cuando

urgente reclaman las cosas

su nombre propio.

 

Cuestión de realismo

y de poner la lengua

a la altura del zócalo

para darse una visión del mundo

 

que en vez de hacer una molienda

de los ojos, los oriente

a través del polvo subjetivo,

en línea recta,

hacia el entorno que rechina.

 

¡Lo real, sí, lo que golpea,

lo que hiere,

la rabia de la historia,

los gritos del presente!

 

Pero el que bebe,

con elegancia y método,

ve duplicado el mundo

y dos frases, siempre,

le salen al encuentro.

 

Equivocadas ambas

lo confinan

a ese líquido planeta

donde la memoria

exige pleitesía

 

y los muertos queridos,

auspiciosos,

lo invitan a emborracharse

juntos

y en silencio.


José Di Marco (Río Cuarto, 1966)


De Una música anterior, Ediciones Recovecos,Córdoba, 2010.

sábado 8 de enero de 2011

Los que se saben mover / Rodolfo Privitera


                                                     Foto: Alexis Comamala


A los que se saben mover hay que felicitarlos
porque aprenden desde la infancia
a esquivar todo tipo de accidentes.


Ya en sus largas adolescencias
comienzan con los esguinces
frente a las hojas de otoño
y sus cinturas adquieren tanta habilidad
que sorprenden a su propia naturaleza.


Después
el ejercicio mímico
transforma su piel en gelatina
para recuperar en todo instante
la sonrisa del triunfo.


Y así los que se saben mover
conquistan el mundo con finas palabras
acentuando a la perfección las esdrújulas
y las eses
para esconder la secreta muerte de sus almas.




Rodolfo Privitera (Buenos Aires, ? - 2010)
De Nadar de espalda, Ediciones Argos, Córdoba, 2010.

Dios es un mendigo chiquito" / Cecilia Romero Messein


                                  Foto: Alexis Comamala

dios es un mendigo chiquito hurgándose los pies
escupiéndome saliva con comida cuando habla

ellas cayeron también       
escuchan el filo de los dientes encerrado en la cabeza.
duelen más que dos idiotas 
clavándose alfileres en los ojos para ver líneas
para verlas enemigas criticando o planeando con astucia
estrategias corruptas sobre lo sexual,
sentadas en la parte más sucia de la noche de invierno.

Espero también el cupón que me permita destruirlo todo

desgarrar incólume la piel,   
la humillación del hombre que se acerca
matarlo de a poquito,
esperarlo en la esquina de su fracaso
desarmarle los anillos que lo sostienen para llegar hasta mi.

No existe la piedad fuera de uno misma.
No existe ser buenita mirándolo al dios-madre 
que nos abandona cada vez
no existe llorar como una niña chiquita 
ante los vestigios de su nombre.

Reclamo mi cupón para destruirlo todo,
para llenarme de esqueletitos las manos  

Crecen para adentro                           
de la nuca
de los ojos
de la pollera
de la nariz

Crecen para adentro
los racimos
de estar solos.

Cecilia Romero Messein (Río Cuarto, Argentina 1984)

de Detalles de las moscas sobre el alambre,  Cipres Ediciones, Córdoba, 2010.

miércoles 13 de octubre de 2010

...Yo pago con moneda de absoluto / Juan Filloy





















-Yo pago con moneda de absoluto
las deudas relativas de mi sueño.
Las pago porque sí, sólo soy dueño
de la desesperanza que disfruto.


Cuando quise exigir algún tributo
la vida malogró todo mi empeño:
-Tú me debes a mí, porque te enseño
las ventajas de ser pobre y astuto.


-La perfección me libra de las trampas
del saber que contrae mi decoro
en libros, en cadencias, en estampas;


y expando por doquier, taimado pillo,
la indiferencia mineral del oro
a quienes se encandilan con su brillo…


Juan Filloy (Córdoba, Argentina 1894-2000)

de Sonetos,  Ediciones Argos, Córdoba, 2000.

A la vieja religión pagana / Howard Phillips Lovecraft


¡Dioses del olimpo! ¿Puedo dejar que me abandonen
y sujetar mi fe a esta nueva creencia?
¿Puedo prescindir de las deidades conocidas
y amar al que, en la cruz, por el hombre sangró?

¿Cómo consigo, en mi flaqueza, depender
de un solo Dios, por más fuerte que sea?
¿Por qué las huestes de Júpiter no me darán su ayuda
para calmar mi pena y alegremente las horas?

¿Ya no hay ninfas que habiten estos bosques
donde vago, a menudo, con mi desolación?
¿No hay náyades en estas fuentes de cristal
ni nereidas flotando en los océanos?

La nueva fe se extiende y la vieja declina.
El nombre de Cristo resuena por el aire;
pero mi alma turbada, en soledad, se angustia
y le entrega a los dioses su última plegaria.

Howard Phillips Lovecraft
(Providence, Estados Unidos. 1890- 1937)


de Poemas: edición bilingüe. Buenos Aires, Andrómeda, 2009.
Trad. Roberto Díaz

sábado 26 de junio de 2010

Violencia de la poesía / Raúl Gustavo Aguirre

Vamos a proclamar que el poeta es un ser humano, habitante del mundo.
Vamos a proclamar que la poesía es el hombre. Vamos a terminar con la significación literaria de la palabra poesía, con la significación inerme, tranquila, indeterminada, escrita, de la palabra poesía.
Los poetas de hoy deben escribir en el aire, limpiar el aire. Esta es su tarea inmediata, su tarea más difícil. No se trata ya de versos o de imágenes. Ellos son siempre un excedente, un sencillo desecho que servirá para construir las ciudades nuevas. Se escribe sólo una parte de la poesía. La parte mayor, la parte principal, esencial, está en el espacio. Ella sostiene las señales, los caminos, las brújulas.
Basta ya de papeles y de disquisiciones circulares. La mano del poeta no es diferente ni heroica. Es la mano de una persona de confianza.
Basta de insultos a la sombra del mundo. Construir sobre el alba, allí donde cada herida avanzará hacia la indiferencia.
No haremos poesía en el espacio donde toda palabra es inútil. La poesía por la que trabajamos tendrá siempre una inexorable acción sobre las relaciones humanas. La poesía, a través de los que identifican con su vida ese hacer, ha de llegar también a los que no comprenden el escrito, ha de llegar en acto y en presencia. Y las criaturas sin fidelidad a sus ojos, los continuos saqueados, serán así defendidos. El poeta hará posible la comunicación, los bellos gestos, la continuación de la vida. (Viejo perro sin amo, habrá gustado el curso de vuestras palabras, acelerado por su presencia). El más bello ademán matará al último de los canallas.
Los poetas dicen la verdad con sus siete colores: hay entre esos colores un amarillo ingenuo y un violeta con trágica experiencia, hay un niño y un viejísimo dios, una ciudad despierta por un grito, y un cofre de maravillas. (Un cofre de tierra preciosa, porque ellos son dueños de la piedra antifilosofal, que transforma el oro en plomo).
La poesía será una forma de caminar, o de habitar el mundo. Cada poema es un accidente, una circunstancia.
Hablemos de caminar, de comprender, hablemos de la indignación de los testigos y de los que tienen que ganar su hambre. Hablemos de la única manera de estar entre los otros. Hablemos de las soluciones universales y del tesoro único de cada hombre.
Y el poeta debe responder por todos los hombres, puesto que los representa y significa.
La poesía ya no es un frasco de agua sin olor, sino la música donde sucede cada movimiento de las fibras musculares.
Niño, no mates a tus poetas, porque ellos vienen a devolverte la vida.
El poeta viene a unificar vuestras mejores experiencias, vuestros momentos cruciales, y a devolveros su fuerza.
La gran memoria sostiene los ojos que justificarán el mundo.
El poeta es el único que puede comprender. El decidirá en última instancia sobre las relaciones entre la lógica y la vida, entre la mecánica, los mitos, la planificación y la vida.
Es necesario que la realidad, antes de existir, sea soñada. Nada se materializa más fácilmente que un verdadero sueño.
Vosotros venceréis siempre a las máquinas de calcular, porque la fuerza del que ve claro lleva mil siglos de ventaja. Ver a través de vuestros dolores, ver a través de vuestros sueños, ver a través de vuestra inocencia.
La poesía deviene, violentamente, antipoesía. Ella se instala ahora en vuestros cuerpos, habita vuestras casas y combate por vuestra dignidad en todos los frentes.
A vivir por vosotros.
Sólo así el poeta tiene derecho, a veces, a entregar algunas imágenes, algunas sugestiones, a devolveros doble por sencillo.



Raúl Gustavo Aguirre (Buenos Aires, 1927-1983)

En El movimiento Poesía Buenos Aires (1950-1960),
Buenos Aires, Editorial Fraterna, 1979

miércoles 23 de junio de 2010

Certezas matinales / Joaquin Giannuzzi


Dominados cuando tu mano espiritual

se abandona a la realidad inexplicada

los pulidos objetos sobre la mesa

no plantean ningún enigma. Estar allí

es lo más feliz que puede sucederles.

Mi respiración

que había amanecido tan difícil

entra en la fresca pulsación de la mañana.

El mundo podría olvidar desde ahora

su jadeo nocturno, sus reiterados sueños negativos

si comenzara de nuevo

con la misma certeza de mi mano

alzando esta taza de café.


 
Joaquin Giannuzzi (Buenos Aires, 1924- Salta, 2004)

en Obra poetica: Cabeza  final, Emece, Buenos Aires, 2000.

miércoles 16 de junio de 2010

No debe ser este el titulo que recorra el mar de la memoria / Alexis Comamala

Desde el horror de sus bostezos son los primeros asesinos de la ternura

Roque Dalton


TITULARES DEL DIARIO DE HOY: ¿QUE TIENE GANAS DE DECIR ÉL-YO QUE AGUARDA DETRÁS/ADENTRO DE ESTE CUERPO?




No debe ser este el titulo que recorra el mar de la memoria
entonces que debe ser este canto, este grito, este vomito.


Recuerdo las imágenes de Malvinas por la televisión,
difusas ya, pero certeras.


Plomos cruzando el día y la noche.
Yo no tenía todavía tres años, las imágenes en ella,
no recuerdo si a color o blanco y negro
ella es la caja preferida de nuestros recuerdos.


Este es un poema, un intento de matar la inocencia,
lo que nos sucede cuando la conciencia nos llega.


25 de junio de 1978
Argentina gana el campeonato mundial de fútbol en casa.
Yo nazco un año después.
A mi no me gusta el fútbol.
Me gustaba pero ya no me gusta.
Simple, no me gusta.


No se que es lo que odio.


No es por ese aniversario, que el fútbol no me guste,
sino por los dos goles en contra
que metí en un mismo partido
con diferencia de veinte minutos entre uno y otro a los ocho años.
Jugábamos con camisetas Sazo naranjas,
igual que la Naranja mecánica.
Jugábamos en un descampado a dos cuadras de casa.


Creo que debo reconciliarme con el fútbol.


Casa es esto que nos contiene.
Casa esta llena de periodistas.
Casa esta llena de milicos.
Casa esta llena de balas que dañan.
Casa es mi madre.
Casa es mi padre.
Casa es mi abuela Uti y mi abuelo albañil.
Casa es una casa para pocos.


Todas las casas fueron casas para pocos.

Casa es un lugar lleno de cuerpos sin nombre.
Casa esta llena de jugadores.
Casa esta llena de poetas muertos.
Casa esta llena de revistas, libros y diarios quemados.
Casa esta llena de silencios.

A mi me gusta el silencio, pero no el de mi casa.
Odio los gritos y prefiero la muerte digna.
Casa es un lugar para el olvido.
Afuera esta el mar con sus consecuencias,
con lo que se olvida y se anida.
con los recuerdos inventados.
Para seguir debemos inventarnos recuerdos.
El corazón necesita
mentiras bien hechas que cambien este país.


Alfonsín es el padre de la patria.
Alfonsín es el padre del olvido.
Es diciembre de 1983.
Tendríamos que nombrar a otros
pero con este muerto alcanza de momento.


Olvidar por decreto no es bueno,
No es bueno olvidar el nombre de los que nacen y de los que mueren.
Este ha sido siempre un tiempo nuevo
donde la política es un sello de muerte.
Mi abuela miraba a Don Neustad y a Mister Grondona,
a los cuales yo odiaba por que no podía ver mi serie preferida.
Ya no se, que es lo que prefiero.


Ahora los odio por otras cosas también.


Mi memoria es fotográfica,
tengo fotos de todos ustedes.
Tengo fotos no reveladas
de mis tíos muertos en el baño de su casa.
Ellos cayéndose, eso dice mi madre.
Y mi padre calla.
Mi madre habla pero calla.


No puede decir todo.
Por que todo seria una cortina negra de humo
tejida en la familia de mi padre
que nos dejaría a la intemperie.


Entonces
mi padre llorando
sentado en la escalera de mi casa
desde que sucedió lo que sucedió,
día tras día en busca de calmar lo que no se entiende..


La causa esta abierta me dice mi prima hace poco.
Se dice que,
se dice que murieron,
se dice que

murieron asfixiados por el gas
despedido por una garrafa en el baño.


Mi prima estaba a metros sobre la cama
esperando a sus padres.
Ellos nunca salieron del baño.
¿Cuantos años le costo a mi prima salir de encima de la cama?
¿Cuántos años le costo vivir de otra manera?


Yo no puedo contarlo todo.


Esta es la casa de mis tíos aquí,
¿La ven?
fue volteada hoy para construir un edificio en barrio Pueyrredón.
La causa no fue cerrada.
Quedo en suspenso como un gas denso, toxico e inescrutable.


A mi padre le encantan los militares,
pide a veces cuando lee, escucha o ve noticias policiales
que vuelvan las oscuras golondrinas a su balcón.
Al balcón de la casa.
Al balcón de la patria.


Mi padre me enseño quien es Tosco,
él lo admira, “no choreaba” dice.
Mi padre me enseño quienes fueron los militares.
La memoria es selectiva, yo prefiero Tosco.


Hoy estoy mirando
la barranca de la vuelta de mi casa que ya no lo es.

Hoy estoy sentado
adentro del ex centro de detención clandestino D2.


Hoy miro esas villas
a la vuelta de mi casa que crecieron a mansalva desde el 76.

Hoy miro a la gente
que cuentan distintas historias en el ex D2.


Ergo, el cuerpo humano se compone de diez sistemas
tiene 206 huesos.
A algunos se los rompían con un palito, dijo a los huesos.
La memoria no ocupa lugar.


La mano consta de una palma ancha
y de cinco extremidades.
A algunos los ataban de allí por días.


La memoria de un hombre registra los movimientos del viento.
Si no tuviéramos el pulgar no podríamos agarrar las cosas por su tallo.
La memoria ocupa un lugar inmenso del tamaño de 800 dinosaurios puestos a cantar boleros.


El pasado es un bolero mal cantado.
A mi no me gustan los boleros.


Me gustan los ojos, los llamados globos oculares


que tienen la medida de 2.5 cm.


La memoria por momentos exagera.La belleza también es un bien público.
Los pechos de las mujeres, esos globos,
hoy están exagerados.


La muerte de los diez sistemas del cuerpo humano
hoy, en el mundo dependen de quienes tengan
mas exagerado el sentido de las armas químicas por sobre el de la     ternura.


La memoria del pueblo es un arma cargada de futuro,
la poesía es un arma cargada de pasado.
La poesía es un trapo útil no se muy bien para que.
Yo pienso en mañana, que nunca se acaba.


La belleza también es un bien público.




Alexis Comamala

Leido en la jornada Escena y Memoria, Teatro Real, Córdoba, marzo de 2010.

Hablando solo / Alexis Comamala

Hablando solo.




Cerrados mis ojos
imploro tu nombre.


No hay magia
solo alimento cotidiano de desgaste y circunstancia.


Una aplanadora de ideas en mi cabeza repite tu humanidad




Espalda
piernas
labios
pechos
manos
pelo


Sentado en el baño mastico
la intensidad de tu cuerpo, toda mi existencia.


Alexis Comamala

de La noticia es el diluvio. Inédito

martes 2 de marzo de 2010

Náufrago / Rafael Felipe Oteriño


Salinas Grandes - Jujuy
Foto: Alexis Comamala

Durante años estudié las rutas marinas
en las cartas de navegación. Fueron lecturas
realizadas con ayuda del compás y el sextante.
Así crucé el mar, el ancho mar, protegido
contra todo golpe. Una puesta de sol
era más próxima al último verso del ahogado
que a la hermosa estela donde también
se hunde el sol y se apaga como un murmullo.
La vigilia era una lente para modelar la ilusión
en la monotonía de días a la deriva.
El amor fue siempre una metáfora aérea:
el vuelo alto de una gaviota o la estrella
que vimos caer sin estrépito. Y ahora
la vida me arroja su aceitado cabo
para que lo cobre, para que me deje
llevar por él hasta que encandile el sol
y el pie ensaye de nuevo, en la cubierta,
un equilibrio amenazado por olas de verdad.


Rafael Felipe Oteriño (La Plata, 1945)

de En la mesa desnuda: poemas escogidos 1966-2008.
Ediciones Al Margen. La Plata, 2008.

Atado al mar / Roque Dalton

 Salinas Grandes - Jujuy
Foto: Alexis Comamala

Entre la espuma sucia, bajo los desechos
de los conglomerados,
entre los regalos forzosos del río,
de su veloz crueldad,
entre las fosforescencias crudas,
recién nacidas que otorga la luna,
cara a cara con este pedazo de vastedad
desde el hierro sonoro del muelle número siete,
haciendo ostentación de mi hambre colgada en la caña de pescar
veo tu nombre.


El agua es como el olvido, siempre presente,
y los aromas muertos
apenas son agujas tragadas por mi ensimismamiento.
Yo, el hambre y tu rostro,
el mar lento y lo que sobrenada
tal el paisaje.


¿Martes, la medianoche, Octubre?


(Cuando niño quería huir
del mar al mar en un velero blanco.
Pero la orilla no es el mar, la orilla
tiene uñas poderosas, garras que atrapan para siempre
y que te dan miseria, amor (¡amor!),
un pedazo de tela por qué luchar para cubrir los huesos,
un escombro de vino, un número de fila
para esperar todos los días un pétalo de niebla.
En la orilla nace la culpa, se hace sueño la culpa.)


¿Martes, la medianoche, Octubre, año final
de mi desesperación -tan prudente
la pobrecita hasta ahora-?
Tu rostro permanece en mi sueño culpable,
derrota las vecindades agudas.


Ven, flor de frío, quédate hasta muy tarde
conmigo,
déjame la ceguera.


Roque Dalton  (San Salvador, 1935 – 1975)

De Atado al Mar y Otros Poemas,
Espasa-Calpe. Buenos Aires, 1995.

Sentidos / Alexis Comamala

Lo que uno calla nos entierra,
lo que debimos decir, nos hace naufragar en tierra firme.
Lo que sale de la boca nos amortaja despacio.


Dios no habla o es mudo,
alguien espera las preguntas,
dios no escucha o es sordo.


Alguien desespera en la niebla,
alguien nos otorga, quizás el lenguaje.


El único sentido que ejercita dios es el tacto.


Alexis Comamala

lunes 28 de diciembre de 2009

Estampita / Ceferino Lisboa



El viejo Darwin
que anida en tu pecho
te impide pensar
en soluciones mágicas
en agitar las manos como alas
en aceptar las cosas tan naturalmente
porque hay un orden
que revela asociaciones
y metales que nutren el sueño.

Ceferino Lisboa

de La vida que se conoce.

Colección La Música del lugar, Ediciones Pan Comido, 2009.